El Susurro de las Sombras. Parte I
Pasado un tiempo, Takagi decidió tomar un nuevo ayudante, habia oido hablar de un dragón ambicioso que no disimulaba que queria ser magistrado cuando llegará el momento. Eso le sorprendió gratamente, se parecia a él. Así que decidió llamarlo para que fuera su nuevo yoriki.
Los primeros meses de Mirumoto Usagi al servicio de Takagi no fueron sencillos, Takagi le ponia a prueba constantemente y si podia intentaba dejarlo en ridiculo delante de sus otros compañeros yorikis. Pero aguntó tercamente, sabia que todo era una prueba que le imponia Takagi. La situación cambió radicalmente con el caso de uso de magia prohibida por varios señores del clan cangrejo. Al principio parecia un caso sencillo, los cangrejos habituados a luchar contra el enemigo habian caido bajo su influjo, pero Usagi sospechaba que pudiera ser otra cosa y descubrió que las pruebas eran falsas, los cangrejos eran inocentes y las pruebas fueron colocadas por hombres del clan escorpión para eliminar a los cangrejos, ya que estos eran una fuerte competencia en una ruta comercial de saque y arroz hacia los puertos del sur. A raiz de las falsas pruebas, Takagi decidió terminar el caso sin investigar más, sabia que no podrian desenmascarar a los escorpión pero habian conseguido salvar a los cangrejos de una muerte segura. Otros oportunidades se le presentarian para cojerlos. A Usagi no le gustó la decisión tomada por Takagi, aunque comprendió las razones de su señor pero expuso su opinión contraria.
En secreto, a Takagi satisfizo mucho la forma de actuar de Usagi, sabía que para su yoriki era una oportunidad perdida de ir labrándose una posición si quería llegar algun día a ser magistrado esmeralda. Podía confiar en Usagi, éste prefirió decir lo que opinaba a su señor que callarse, aunque pudiera perjudicarle en sus ambiciones y eso era del agrado de Takagi. No quería tener samurais silenciosos y mudos que actuaran como meros hombres que no pudieran pensar por sí mismos.
