lunes, mayo 19, 2014

El libro olvidado titulado Las Montañas Blancas

En el colegio teníamos que leer un libro por trimestre en sexto de EGB. Yo no era excesivamente lector (pasaba mas tiempo en la calle dando patadas a una lata como decía mi padre), pero terminé enganchándome a la lectura.

De aquellos libros que leí, recuerdo con especial cariño un libro de aquellos. El protagonista era un niño que abandonaba el pueblo donde vivía para huir de unos extraterrestres, pero nunca he conseguido recordar su título. Hasta hoy, que de pronto me he acordado del título, Las Montañas Blancas. Luego google hizo el resto (las montañas blancas literatura juvenil).

El autor es John Christopher y el libro pertenece a una trilogía (La trilogía de los trípodes). Desconocía ambos datos. En el colegio solo estaba el primer libro.

La trilogía fue escrita en 1922 y en cierta forma, comienza desde el final del libro de la guerra de los mundos pero en lugar de tomar el final bueno de H.G. Wells, en donde los humanos ganan, aquí los humanos han perdido la batalla y están dominados por los extraterrestres.

sábado, mayo 17, 2014

Sueño del valor ganado

Durante la siesta de ayer soñé con el Valor Ganado. Me encontraba en la zona de la pescadería de un supermercado. Mientras que iba llenado el carro, lo iba explicando, como si estuviese en una clase a todo con el mundo con quien me cruzaba. De locos.

viernes, mayo 16, 2014

Hazlo simple

Me gusta la frase. Siempre trato de tenerla en cuenta.

miércoles, mayo 07, 2014

WTF Helix

No entiendo como sigo viendo Helix (acabo de ver el capítulo 8), imposible de explicar razonablemente. Debe ser que mi personalidad tiene algún componente masoquista o es que me resisto a creer que la historia que cuentan no va tener salvación, porque tiene toda la pinta de acabar mal.

En todo caso, me está disgustando, pero no lo suficiente para dejar de verla del todo.

lunes, mayo 05, 2014

Cometemos dos errores

Me ha gustado leer la siguiente entrada de Diego Martín en su Blog que trata sobre las listas de verificación. Lo que me ha hecho reflexionar es la clasificación de los errores que se dan según un cirujano llamado Atul Gawande. Atul clasifica los errores que cometemos en dos clases diferentes:
  • Por ignorancia (cometemos esos errores porque no sabemos lo suficiente).
  • Por ineptitud (cometemos esos errores porque no hacemos un uso adecuado de lo que sabemos).

Arreglados dos problemas

Tenía dos problemas que no dejaban de ser meras molestías, pero que siempre estaban presentes, como dos chinas en el zapato hasta que esta semana he decido a arreglarlos para siempre.

El primera era un fallo del cliente VPN de Forticlient que tengo que utilizar para acceder la red del cliente cuando estoy de guardia. No se porqué motivo, el cliente de linux de forticlient no me funciona en un linux con 64bits de mi portátil personal, pero si que me funciona en el viejo portátil de la empresa con un linux de 32 bits (que tiene más años que Maria Castaña). Como solo utilizaba el portátil de la empresa cuando estaba de guardia, podía convivir con ello, aunque me fastidiaba no echar a andar el cliente.

La solución era tan simple como revisar el log del cliente vpn y ver que no se establecían correctamente las rutas para el dispositivo PPP de la conexión empleado por el tunel por un problema en el script que detectaba que dispositivo era el empleado. Corregir una línea de AWK y listo.

El otro problema era que cuando establecía un túnel dinámico por SSH para utilizarlo como servicio de proxy-socks para el navegador Mozilla Firefox/Iceweasel, ellos no resolvían correctamente las dns (utilizaban las de mi equipo, en lugar de tunelizar las peticiones dns desde el proxy con socks). Con el navegador Chrome no ocurría eso. Solventaba el problema utilizando Chrome.

La solución efectiva pasaba por configurar Firefox/Iceweasel para que las peticiones DNS utilizaran el proxy si estaba activado (por defecto viene que no se utilice, mientras que con Chrome esta activado por defecto).

viernes, mayo 02, 2014

PMP + ITIL

Después de terminar la certificación del PMP, junto con unos colegas con lo que hicimos junto la certificación, nos encontramos con el problema de como aplicar el método a la vida real.

Uno de estos colegas (Raúl Casado, casi tan pesado que yo con el PMP) me comentaba que había tenido un momento de iluminación fusionando en la dirección de proyecto/servicio IT, la metodología de trabajo ITIL y la del PMP de gestión de proyectos.

La situación de un proyecto IT suele ser variopinta, pero normalmente parte de la obtención de un contrato para prestar un servicio IT durante un tiempo X (que puede dar lugar a posteriores renovaciones), estos están realizados pensando que vamos a darle un enfoque ITIL para el tratamiento del soporte del servicio (Incidencias, Problemas, Configuración, Entrega) y su provisión (SLA, Continuidad, Disponibilidad) durante el tiempo del contrato.

Inicialmente es difícil encajar esto con PMP desde la idea de Planificar, Ejecutar y Controlar, puesto que normalmente el proyecto objeto del contrato ya ha sido entregado y estamos en las fases posteriores donde hay que gestionarlo el resto del tiempo de vida del producto/servicio.

Durante la duración del contrato, suelen aparecer cambios en él. Son proyectos que buscan mejorar los operaciones que se prestan o añadir nuevas operaciones. Unos ejemplos son la implantación de un sistema de VPN o sustitución del Firewall para otra solución que integre un IDS en la que el enfoque ITIL no es el adecuado. 

Sin andarse por la ramas desde el enfoque ITIL como manejamos esto: ¿Se crea una petición donde te piden 'Quiero el servicio de VPN' o muchas peticiones donde van detallándose los requisitos de forma atomizada para la implantación del nuevo sistema? Sinceramente, no me parece la forma correcta de hacerlo. El sistema de gestión del Cambio propuesto por ITIL no creo que sea tampoco el sitio donde deba verse.

Lo más adecuado es tratarlo como un proyecto siguiendo la metodología del PMP, obviando ITIL. Es decir, reúnes los requisitos con el cliente, planificas los detalles de su alcance, tiempo y costes, estableces tus métricas de calidad, con sus riesgos asociados, en definitiva, planificas la implantación del proyecto. Luego lo ejecutas, resolviendo los problemas que pudieran surgir, controlando en todo momento que se están verificando todos los aspectos del proyecto y finalmente lo entregas. Una vez entregado al cliente, empezamos a llevar el servicio (como una operación más) con ITIL, resolviendo las incidencias y peticiones que surjan, provisionándolo para cumplir con los acuerdos del servicio, etc.

La idea es simple y versátil, combinando los dos métodos para alcanzar lo que el cliente pide, manteniendo separadas las cosas. Creo que tiene todo el sentido del mundo. Espero que con este artículo pueda poner en pie la escueta frase de tres líneas que me mando Raúl a las 8 de mañana vía Telegram.