domingo, octubre 11, 2015

Shutdown de la pcengine

La pcengine la he apagado y desconectado. Será sustituida por la Raspberry Pi vieja que ahora utilizo para ver la películas en la tele. La Raspberry Pi 2 hará las funciones de la vieja. También he retirado el viejo receptor del satélite Boston DVB-4500 que nunca he usado y pondré la Play Station 3 en su lugar.

Esto me obliga a un replanteo en los cables de la pared, ya que tengo que poner dos cables, uno HDMI conectado al televisor y otro de corriente. Opcional es el cable de red para la Play. Pero el HDMI y el de corriente me obligan a hacer un agujero en el mueble que tengo de debajo de la tele para comunicar los cables con los enchufes y el tubo de la pared que sube hasta la tele. La duda es si hacer uno o dos agujeros en el mueble porque esta formado por dos módulos aislados y juntos, que no tienen comunicación entre ellos y me temo que con uno sólo no tenga suficiente.

La pcengine ha cumplido de sobra su labor sin quejas de funcionamiento. En ella monté un SSLH para tener acceso a los servicios SSH y HTTPS, donde tenía desplegadas varias aplicaciones como una mini estación meteorológica con cacti que recogía los datos del aeropuerto de Sevilla, un wake-on-lan remoto y un proxypass para el repositorio subversion que estaba instalada en el ordenador de sobremesa. Casi ná.

También jubilo la otra pcengine, que utilizaba para pruebas varias y por si se estropeaba la que tenía en el salón. Lo bueno que tenían era que no hacían ningún ruido, al no requerir ventilación/refrigeración para su funcionamiento. Las Raspberry Pi también son igual de silenciosas.

Quesitos del trivial

Un amigo me regalo un trivial que tenía de finales de los años setenta, principio de los ochenta. Venía con las tarjetas de preguntas y el tablero pero le faltaban los quesitos. Encontrar los quesitos me resulto infructuoso y como un compañero de proyecto terminó de montar una impresora 3D, me ha hecho unos modelos de quesitos alternativos siguiendo el diseño 'Trivial-like game pieces" que se puede encontrar en Thingiverse.

Ahora sólo los tengo que lijar y pintar para tener el juego completo.

25 km con lluvia ligera

La ruta que hemos hecho el sábado ha transcurrido cerca de casa, rodeando el aeropuerto y siguiendo los caminos que llevan al canal del agua hasta Torreblanca. Ha sido una ruta de dificultad baja, muy llana, aunque en algunos tramos había muchas piedras y chinos por los caminos. Durante el viaje nos ha llovido un poco, nada intenso, una fina lluvia que ni siquiera nos ha calado, pero ha sido agradable sentirla en la cara.

Por uno de los carriles de los campos que cruzamos nos perdimos un poco, pero nos encontramos con un guarda que nos indicó por donde podíamos tirar y evitar la zona de las 'casitas', que es la que le da tan mala fama al barrio de Torreblanca.

Reparaciones mayores del coche

El jueves aproveche para dejar el coche en el taller para que le cambien la correa de distribución y todos los filtros, además de que le hagan una revisión completa de todos lo demás y no limitarse a lo básico.

El coche, con ocho años y medio y 131000 kilómetros a la espalda lo iba necesitando. Se lo nota que va teniendo más ruidos, no siendo tan silencioso como antes. Por ejemplo, el ruido del motor es más bronco, como más mayor y no se aísla tan bien del ruido del exterior como antes.

De momento, lo único que le han encontrado ha sido algo de holgura en la cremallera de la dirección y le van a cambiar dos dientes (ni zorra idea de lo que es). Por lo demás, parece que "perfecto".

El objetivo de llegar a las 200000 kilómetros para considerar amortizado el coche sigue estando ahí. Al ritmo que llevo, cuatro años largos le quedan.

Floja Regresión

El jueves fuí a ver la película de Amenabar. Esperaba una historia de terror y ese fue el mayor problema. Ahora no la vería ni en casa, con lo que salí de la sala descontento. La forma de medir cuales son las películas que me han gustado es sabiendo si me gustaría verlas de nuevo.

lunes, octubre 05, 2015

Estreno de pedales automáticos

Una vez superado el problema de desenroscar los pedales (me compré una llave fija del 15, especial para bicicletas, con palanca suficiente para ejercer la fuerza necesaria), el sábado pude hacer mi primera ruta utilizando los pedales automáticos. Fueron treinta cinco kilómetros, haciendo una parte de la ruta que se conoce como ruta del agua.

Puse los tensores de los pedales en la posición más floja, para evitar correr riesgos innecesarios y caerme al suelo por no conseguir desenganchar los pies a tiempo. Con todo, al principio me costaba encajar bien los pies, pero fuí con cuidado y precaución, siendo cada vez más sencillo. Al final de la ruta, enganchaba y desenganchaba los pies casi sin darme cuenta.

Sesión preparatoria de personajes

Es muy posible que la sesión preparatoria de personajes para la partida de rol que hicimos el sábado pasado por la tarde haya sido la más diferente en la que he estado nunca y en la que nunca más estaré.

Para comenzar, las cinco jugadoras no tenían ninguna experiencia previa. Dos de ellas iban con sus bebés de pocos meses (de entre tres y seis meses, Paula y Daniel), teniendo momentos de "tiro los dados mientras le doy el pecho a mi hijo". Algo bastante infrecuente. Hasta el sábado, ninguno de los jugadores de rol que conozco me podría decir que lo había hecho.

Creo que estaban preocupadas de como transcurrirían las cosas, ya que se podía pensar que sus hijos podían ser un incordio o que hubiera mucha confusión porque preguntaran muchas cosas. No fue así, primero porque las madres conocen a sus hijos y saben como tratarlos para que estén tranquilos. Segundo, porque por preguntar no pasa nada y siempre que se mantenga un orden y un respeto, todo el mundo aprende.

Por supuesto, juntar a cinco jugadoras inexpertas podía ser tachado de una temeridad por mi parte, pero no es para tanto. Podría decir que después de años dándoles largas, me cogieron en un renuncio y ya no podía echarme atrás, pero sería faltar a la verdad. Creo que el rol es para todo el mundo y no entiende de edades ni nada más, sólo de ganas de jugarlo.

Además, las partidas no las juega el master, sino que son los jugadores los que la hacen posible, para bien o para mal. En este caso, se conocen entre ellas desde hace muchos años y van con una predisposición e ilusión fantástica de jugar y aprender algo de lo que no saben nada.

De momento, creo que el primer día fue todo bien. Espero que les gustara, aunque les mandé deberes para casa (escribir el trasfondo de sus personajes).

PD: Creo que los dos bebés necesitan su hoja de personaje, aunque sean personajes no jugadores. Cuando sean grandes podrán decir que a los pocos meses estuvieron en una partida de rol.