miércoles, agosto 20, 2008

Tapaderas incómodas

Resulta la mar de incómodo estar sentado en el trono de fría cerámica blanca elucubrando planes de dominación mundial y que la tapadera del váter te golpee, sin previo aviso, en la espalda.

Igual de incómodos son aquellos inodoros/sanitarios en los que por una mala previsión la tapadera no queda nunca de pie, terminando siempre reposando sobre tu espalda, porque pusieron el váter demasiado pegado a la pared o la cisterna demasiado cerca de la taza.

Creo que entre más mayor voy siendo, más me doy cuenta de que para poner un váter es necesario estudiar una ingeniería.

4 comentarios:

  1. Recuerdo que me matriculé en primero de vateronomía, pero no pude acabar ni el primer curso.

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  2. Es como todo, para construirlos hace falta ingeniería, pero para destrourlos sólo un mazo grande.

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