domingo, julio 20, 2008

El accidente

Esta noche he tenido un sueño angustioso. En él enseño a conducir a una niña chica, que tendría unos cuatro o cinco años y dicen que es mi sobrina. Para enseñarle a conducir le dejo mi coche, pero yo no estoy dentro del mismo, sino que estoy fuera y la cría esta dentro.

Al principio todo va con normalidad. El coche lo lleva muy despacito, aunque noto que se va pegando demasiado a los otros coches que están pegados a la izquierda de la carretera, pero ella con cuidado se va separando. Un poco más adelante de la calle hay una vallas y le cuesta trabajo esquivarla.

Allí mi coche se transforma en un autobús. La niña deja de conducir mi coche para estar montada en un autobús y las vallas se las lleva por delante. Después de aquello le digo que frene el coche. Ella deja de estar dentro del coche (que se ha vuelto a transforma en un citroën C4) y está a mi lado, manejando el coche por radiocontrol. Me fijo en que el coche va más rápido en lugar de ir más lento. Veo como el coche se mete por una calle, desapareciendo de mi vista y escucho el ruido de empotrarse dentro de un portal de un edificio. Me doy cuenta de que no sabe frenar y ha pulsado el botón del acelerador.

Escucho los gritos de gente llorando. Alguien ha sido atropellado por el coche y ha muerto aplastado. Corro en su ayuda, dejando a la niña con los mandos del coche en la calle, pero nada puedo hacer. Subiendo las escaleras del portal me quedo hecho un ovillo en un descansillo, llorando porque no tenía que haberle dejado el coche a mi sobrina. La gente aún no se ha dado cuenta de que ha pasado, solo se lamentan de la muerte de una persona.

1 comentario:

  1. Creo que se llama "pleisteishonitis aguda".

    Nada; dos días haciendo sudokus y como nuevo.

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