lunes, marzo 18, 2013

Zurbaibol

He sobrevivido a la piscina. Después de tres semanas sin ir ningún día he llegado a echarla de menos, aunque ese sentimiento ha desaparecido justo cuando me metí en el agua. La ostia, no recordaba esos primeros momentos de frío. La vuelta ha sido tranquila, aguantando medianamente el ritmo de los demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario