lunes, octubre 01, 2012

Natación

Empezaré este mes a nadar en la piscina pública de Torreblanca. Una hora los lunes, miércoles y viernes. Vendrá bien para la espalda.

Una de mis peores recuerdos de la infancia fue tener que ir a clases de natación en el pueblo de mis padres. Lo primero que hicieron fue subirme a un trampolín de cinco metros y tirarme en la parte 'jonda' de la piscina. Creo que era el rito de iniciación del curso. Todos los padres iban ese día a ver como hacían el lanzamiento de sus hijos desde el trampolín un deporte olímpico. La falta de obra de teatro escolar hizo mucho daño...

No consiguieron que aprendiera a nadar, fuí más cabezota que ellos. Aprendí luego por mi cuenta. Mañana veré si he superado el trauma.

2 comentarios:

  1. yo también recuerdo algunos traumas con la natación.. supongo que también me tirarían a lo "jondo"
    Genial que hagas natación
    Besoss

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  2. El primer dia me ha dejado muerto y he tragado más agua que todos los dias de mi vida. El guadalquivir ha visto reducido su cauce.

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