Es curioso, que tenía que quedarme sin coche (y por ende, sin aire acondicionado/climatizador) cuando viene una ola de calor. Y es que cuando cojo el coche al salir del curro a las tres de la tarde, que está aparcado en una calle donde no hay sombras ni nada que se le parezca de forma remota, se agradece un poquito de frescor, que hace demasiada calor.
Algunos dirían que es el sempiterno Murphy y sus leyes porculeras. Que le den por culo a Murphy.
Algunos dirían que es el sempiterno Murphy y sus leyes porculeras. Que le den por culo a Murphy.