Hacia unos años que quería tener una libreta Moleskine pero siempre terminaba comprando las clásicas libretas de toda la vida, las chiquititas del gusanito de alambre.
Ayer al pasar por una tienda de la Calle Zaragoza me acorde de que Manolito, coleccionista infatigable de libretas, me comento que allí vendían libretas y agendas Moleskine, con lo que me acerqué a echar un vistazo, comprando finalmente una.
La libreta nueva sustituirá a la vieja que tengo, en la que apuntaba teléfonos, direcciones, el registro del gasoil y otras payasadas, que ya está en las últimas, casí sin hojas para escribir y medio rota. Ha tenido un importante trasiego durante estos dos años, aunque de momento convivirán en la mochila, para que le dé un curso de formación a la Moleskine.
Ayer al pasar por una tienda de la Calle Zaragoza me acorde de que Manolito, coleccionista infatigable de libretas, me comento que allí vendían libretas y agendas Moleskine, con lo que me acerqué a echar un vistazo, comprando finalmente una.
La libreta nueva sustituirá a la vieja que tengo, en la que apuntaba teléfonos, direcciones, el registro del gasoil y otras payasadas, que ya está en las últimas, casí sin hojas para escribir y medio rota. Ha tenido un importante trasiego durante estos dos años, aunque de momento convivirán en la mochila, para que le dé un curso de formación a la Moleskine.