Al llegar al curro, justo después de dejar la bicicleta bien atada con sus dos candaos, tengo que bajar una escalera y me pasa algo curioso. Me cuesta trabajo doblar las rodillas. Siento una especie de rigidez en cada paso. Me cuesta andar en esos momentos. Es extraña la sensación.
Sólo me pasa cuando bajo escaleras, y no cuando las subo, después de soltar una bici. La explicación que me ocurre es que las rodillas piensan que todavía tienen que pedalear y protestan al bajar escaleras. Mis rodillas son muy independientes.
Sólo me pasa cuando bajo escaleras, y no cuando las subo, después de soltar una bici. La explicación que me ocurre es que las rodillas piensan que todavía tienen que pedalear y protestan al bajar escaleras. Mis rodillas son muy independientes.